Al actualizar Debian de Squeeze a Jessie, me ha surgido un problema con el sonido: no funciona. Lo primero que se me ocurrió fue revisar los volúmenes (por si estuviesen al mínimo), como las fuentes de sonido activas (por si estuviera alguna desactivada). Una vez comprobada que la configuración era correcta y no encontrar nada raro, hubo que buscar por otro sitio. Y al final hay una manera sencilla de volver a habilitar el sonido, que es instalando de nuevo el paquete de pulseaudio: Una vez instalado, procedemos a editar el fichero /etc/pulse/default.pa... ...y descomentamos estas dos lineas: Por último reiniciamos de nuevo el sistema y ya debería funcionar normalmente el sonido en nuestra Debian Jessie.